En Mérida, ir a la cantina es un acto cultural. La regla es simple: cada trago trae botana, y la conversación nunca para.
La Negrita
Más de un siglo de existencia, paredes con fotos amarillentas y trova en vivo casi todos los días.
El Cardenal
Cantina de barrio en Itzimná. Sin pretensiones, con clientes que llevan décadas yendo el mismo día de la semana.
Etiqueta básica
Saluda al barman, paga la cuenta antes de irte, propina razonable. Lo demás se aprende mirando.
